PRESIDENTE LAMBÁN: SIN SEGURIDAD NO VOLVEMOS


Hoy Javier Lambán, junto al consejero de educación, ha recibido a los cinco sindicatos con representación en la Mesa Sectorial de Educación No Universitaria. Ha sido una reunión más protocolaria –buscando una fotografía escenificando el diálogo social- que llena de contenido, no se ha informado de nada que no supiésemos ya. Desde STEA-Intersindical hemos insistido en que en las comarcas con alta trasmisión comunitaria sanitariamente es muy arriesgado volver a la enseñanza presencial –ver apartado “Aulas llenas de aerosoles” de este comunicado-.

Desde  STEA-i somos plenamente conscientes de la difícil situación en que se encuentra la sociedad como consecuencia de la pandemia, así como de la complicada gestión que implica. Sin embargo, nuestro deber como sindicato es exigir la vuelta a la presencialidad en los centros con todas las garantías de seguridad, tanto para el alumnado, como para las trabajadoras y trabajadores de la enseñanza –sean docentes o PAS-.

Las medidas anunciadas por el Departamento de Educación para la vuelta a las clases presenciales –aulas burbuja, entrada y salida escalonada, uso de mascarillas, etc.-, en el mejor de los casos pueden ralentizar la propagación del virus, pero no impedirán que los centros se conviertan en foco de nuevos brotes de la COVID-19.

AULAS LLENAS DE AEROSOLES

La razón de lo anterior es sencilla, con tasas de trasmisión comunitaria diarias del orden de 45 por 100.000 habitantes a los centros educativos llegará el virus, ya presente en los pueblos o barrios de que se nutre su alumnado, convirtiéndose a su vez en focos de propagación de la enfermedad. El internacionalmente conocido inmunólogo Michael T. Osterholm sostiene que las escuelas deben permanecer cerradas mientras la tasa de trasmisión comunitaria no sea inferior a 5/100.000 habitantes cuando venimos de tasas anteriores más elevadas, las cifras hayan estado disminuyendo durante las últimas dos semanas y exista capacidad hospitalaria adicional disponible. Actualmente la situación en Aragón dista mucho de cumplir tales premisas en muchas de sus comarcas.

Por otro lado, el uso de mascarillas en espacios cerrados durante varias horas no es suficiente barrera a nuevas infecciones. Los estudios más recientes sostienen que el SARS -CoV2 es capaz de extenderse no sólo por gotas de Flügge salivar que caen con rapidez al suelo y que en condiciones normales no se proyectan más de 1,5 metros, sino que lo hace también por aerosoles –partículas mucho más pequeñas, menores de 5 micrones-, capaces de permanecer en suspensión largos periodos de tiempo y con capacidad de diseminarse por todo el volumen de los espacios cerrados. Para nuestros responsables políticos no valemos ni el coste de una mascarilla tipo “FFP2”, la misma reúne la calidad mínima para ser considerada un equipo de protección individual (EPI). La única mejora que ha ofrecido la Consejería a los sindicatos en la Mesa Técnica celebrada el 20 de agosto, ha sido proporcionar mascarillas tipo quirúrgico en vez de higiénicas, ofrecen el mismo nivel de seguridad, pero las primeras resultan más cómodas. Pero ni tan siquiera las “FFP2” son completamente eficaces ante los aerosoles en espacios cerrados donde se da la convivencia durante varias horas, caso de las aulas.

CARNE DE CAÑÓN

Todo lo anterior convertirá, de no ponerle remedio, en carne de cañón al profesorado durante el otoño como los sanitarios lo fueron en primavera por no ser capaz la administración de suministrarles EPIs suficientes y de calidad. En Aragón hay dos sentencias condenatorias a la DGA por ello. A STEA-i no le dolerán prendas para llevar a la administración a los tribunales por el empeño en abrir las aulas sin las debidas garantías.

No sólo será carne de cañón el profesorado, también lo será el PAS y el alumnado, por ello es necesario movilizar a toda la comunidad educativa, incluidas las familias que tomen conciencia de la situación de vulnerabilidad de sus hijas e hijos.

Resulta escandaloso que a personas especialmente sensibles, según la actual normativa publicada el 3 de julio, se les exija la incorporación al centro hasta que el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la DGA determine qué medidas es necesario adoptar (teletrabajo o proporcionarles EPIs de más calidad).

UNA DECISIÓN POLÍTICA POPULISTA

La decisión política de apostar por la vuelta a las aulas de modo presencial del alumnado de infantil, primaria, educación especial, 1º y 2º de ESO, y en la modalidad semipresencial el resto puede considerarse una medida populista destinada a garantizar la custodia del alumnado de menos edad. Pero dicha apuesta pronto caerá por su propio peso, al convertirse los centros en nuevos focos de propagación. Entonces Lambán u otros responsables políticos podrán decir “lo hemos intentado, pero ha sido imposible”, volviéndose a la tele-enseñanza, al menos en los centros de las redoladas donde la tasa de transmisión comunitaria es más elevada, es decir, el grueso del alumnado, dado el peso demográfico de dichas comarcas. Para ese viaje, para ese politiqueo miope no hacen falta alforjas.

ENSEÑANZA A DISTANCIA

Es previsible, tan pronto avance el curso, la vuelta a la enseñanza a distancia en el grueso de los centros por la propagación de la pandemia. ¿El Departamento de Educación ha aprovechado la experiencia del curso anterior y el tiempo disponible?: No.

La plataforma “Aeducar” da una pobre respuesta, el grueso de los centros usarán otras. Los cursos ofrecidos al profesorado han sido criticados por su baja calidad. Por último, la Consejería no quiere ni oír hablar de proporcionar equipos informáticos y conexiones al profesorado, o bien una compensación económica por poner los medios personales a disposición de la Administración.

El gobierno de Aragón, ya sea por falta de voluntad política o de recursos financieros, no ha optado por disminuir ratios y facilitar el distanciamiento social acondicionando nuevos espacios, contratando 3.000 docentes más, estás medidas implicarían un incremento presupuestario cercano al 20 %. Como alternativa podría al menos haber proporcionado unos EPIs de una calidad mínima, complementado con otras medidas sanitarias. Si hemos de volver a la enseñanza a distancia no podrá ser de  calidad, de haberse aprovechado los meses de primavera y las vacaciones estivales para organizarla, hubiéramos podido tener una alternativa a la enseñanza presencial lo más adecuada posible, dentro de que no puede suplirse nunca a la primera.

NOS OBLIGAN A MOVILIZARNOS

Desde STEA-i consideramos que el modelo ideal de enseñanza es el presencial y apostamos por la vuelta al mismo, pero con las debidas medidas de seguridad y protección de la salud. Sin embargo, las mismas no se darán en el inicio de curso en los centros educativos aragoneses. Por ello, haremos un llamamiento al profesorado y a la comunidad educativa en general a secundar un calendario de movilizaciones –buscando la unidad de acción sindical- sobre el que estamos trabajando actualmente. Subrayamos la necesidad de sumar también a las familias conscientes de los riesgos que pueden correr sus hijos e hijas.

Finalmente, hacemos responsables a los cargos políticos del Gobierno de Aragón y del Departamento de Educación de la propagación de la COVID-19 en el medio laboral y escolar, así como de sus consecuencias sobre el alumnado, profesorado y PAS, incluidas las responsabilidades penales que puedan derivarse de no implementarse las medidas de protección de la salud comunitaria. ¡CON LA SALUD NO SE JUEGA!

Adjuntamos un archivo PDF con el comunicado para facilitar su impresión.

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