SEGURIDAD BAJO CERO EN EDUCACIÓN


Durante el confinamiento y las vacaciones escolares no se acondicionaron los edificios de los centros de enseñanza para hacer frente a los aerosoles que portan el SARS-CoV-2. La Consejería llega tarde, no tiene plan digno de tal nombre y vuelve a delegar en los centros las actuaciones concretas.

La situación está yendo a peor, cuando el principal aliado contra la pandemia, la ventilación, se limita con la puesta en marcha de las calefacciones y el cierre de ventanas y puertas –con ventilación entre clase y clase y en los recreos-. Faci en declaraciones a la prensa el 20 de octubre dijo “hay que ventilar haga frío o calor” sin dar instrucciones de cómo hacerlo ni a través de B.O.A., ni desde el Servicio de Prevención, ni entendiendo que puedan desarrollarse otras enfermedades asociadas a las bajas temperaturas. Por ello desde STEA-i exigimos instrucciones claras  y avaladas por personal experto.

PUBLICADO EN EL BOA: EN LOS CENTROS DE ENSEÑANZA SE PROPAGA LA COVID-19

El Boletín Oficial de Aragón (21/10/2020) desmiente las palabras del consejero Sr. Faci, que viene manteniendo que los centros de enseñanza son lugares seguros. El Decreto Ley 8/2020 publicado en BOA el 21 de octubre,  para motivar el paso de Aragón a la Fase 3 a partir del lunes día 26, literalmente dice en la página 23673 del BOA: “Los mecanismos de transmisión están ligados en este periodo al entorno familiar y social. La reactivación de la vida económica y lectiva en los diferentes niveles educativos….”

A finales de octubre sabemos que unos 3.000 escolares desde el inicio de curso han contraído la COVID-19. Se confirma también que existe un objetivo político muy claro: mantener abiertos los centros con independencia del nivel de contagio comunitario-, no por su papel en la enseñanza a las nuevas generaciones, simplemente para garantizar la custodia de los menores de edad –por ello no se ha invertido en generalizar desdobles y contratar a mucho más profesorado, se ha preferido la enseñanza semipresencial en determinados grupos y niveles educativos, con ello no se dispara la inversión en educación, aunque disminuye la calidad de la misma. Sobre los contagios entre el profesorado el secretismo es absoluto, no obstante desde STEA-i seguiremos demandando dicha información por todas las vías. 

AULAS LLENAS DE AEROSOLES

Con tasas de trasmisión comunitaria actualmente desenfrenadas en Aragón está garantizado que el virus llega a los centros educativos, convirtiéndose a su vez en foco de propagación de la enfermedad –transporte escolar, “madrugadores”, comedor, recreos, desdobles de asignaturas, etc.-.

Por otro lado, el uso de mascarillas en espacios cerrados durante varias horas no es suficiente barrera a nuevas infecciones. Los estudios más recientes sostienen que SARS-CoV-2 es capaz de extenderse no sólo por gotas de Flügge que caen con rapidez al suelo por su peso y que en condiciones “normales” no se proyectan más de 1,5 metros, sino que lo hace también a través de aerosoles –partículas mucho más pequeñas, menores de 5 micras, capaces de permanecer en suspensión largos periodos de tiempo y con capacidad de diseminarse por todo el volumen de los espacios cerrados.

LUZ ULTRAVIOLETA, MEDIDORES DE CO2, FILTROS HEPA Y VENTILACIÓN ARTIFICIAL

Ante la acción de los aerosoles se baraja desde hacer uso de los filtros que usan los aviones (HEPA) a otros aún más sofisticados (ULPA) o la utilización de “cortinas” de luz ultravioleta por ser germinicidas, como se hace en los laboratorios de microbiología, así como medir la ventilación correcta o no de las aulas, con medidores de CO2.

Mucho se viene hablando de los filtros HEPA para combatir la pandemia. Sin embargo no son capaces de retener algo tan pequeño como son los virus, para ser eficaces es necesario combinarlos con procedimientos de ionización, pasar el aire por cortinas de luz ultravioleta, etc… El Real-Decreto 1027/2007 desarrolla el Reglamento sobre Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), todos los centros educativos construidos tras su entrada en vigor deben de tener un sistema de ventilación artificial, normalmente dotado de filtros convencionales.

La importancia de este tipo de instalaciones no reside en el tipo de filtros usados, sino en que pueden proporcionar a la vez renovación del aire interior por el procedente del exterior -en cantidad suficiente para garantizar una ventilación que evite la presencia de aerosoles-, y  evitar pérdidas masivas de aire caliente con la ventilación convencional –apertura de puertas y ventanas-, al entrar en funcionamiento la calefacción. Pero el  grueso de centros son anteriores y no disponen de la ventilación artificial exigida por el RITE. Además en los de reciente construcción normalmente no se ha hecho uso de la misma –por el consumo energético-, ni se ha llevado por ello el mantenimiento adecuado. Durante los cinco meses sin clases presenciales (tres de confinamiento y dos de vacaciones) podría haberse procedido a instalar este tipo de sistemas de ventilación en los centros educativos, pero no se hizo, a pesar de existir suficiente evidencia científica sobre la transmisión por aerosoles.

Respecto a la radiación ultravioleta se emplean con profusión en laboratorios de microbiología en espacios reducidos –zona de cultivo y manipulación de gérmenes para realizar diagnósticos- y poco más, con EPIs adecuados para evitar daños en la piel y ojos, por personal muy cualificado y debidamente formado. No es necesario añadir más para entender que su utilización en los centros de enseñanza a gran escala no es viable.

Parece, que la medida protectora más accesible a los presupuestos de los centros –por su bajo coste-, de la Consejería no cabe esperar nada, y que puede implementarse con agilidad, algunos centros ya los usan, es la utilización de medidores de dióxido de carbono. La concentración de CO2 en espacios cerrados por encima de unos valores estandarizados indica que dicho recinto está mal ventilado. La respiración humana lo produce en el proceso de oxidación celular, y es expulsado en la exhalación. De darse una concentración elevada de dióxido de carbono, también cabe esperarse que ocurra lo mismo con el SARS-CoV-2 en suspensión, pues en ambos casos se presentan en forma de aerosoles. Los sistemas de ventilación artificial bien diseñados utilizan sondas de medición de CO2 que adaptan el flujo de entrada de aire del exterior al aumento de la concentración del dióxido de carbono, lo que garantiza una renovación suficiente del aire, minimizando a vez la perdida de calefacción que ello conlleva.

Por el momento las respuestas más” imaginativas” con la venida del frio, están consistiendo en abrir ventanas y puertas al inicio de las clases, entre las mismas y en los recreos,  recordamos las palabras del consejero “hay que ventilar haga frío o calor”. Ante la necesidad de la calefacción, no parece que vayan a darse otro tipo de “soluciones” que compaginen la necesidad de ventilación y confort  térmico en las aulas. Adjuntamos un archivo PDF, con una guía sobre ventilación elaborada por el Centro Superior de Investigaciones Científicas, por poder ser de utilidad1.  

DENUNCIA CONSTANTE DE STEA-i

Desde STEA-Intersindical venimos advirtiendo desde hace tiempo sobre la necesidad de tomar en serio a los aerosoles y la conveniencia de haber aprovechado el confinamiento del último trimestre y las vacaciones escolares para tomar medidas efectivas, nuestras intervenciones –como atestiguan el grueso de resúmenes de mesas de negociación colgados en nuestra web- tenían un denominador común en el último trimestre del curso pasado: no reanudar la presencialidad para aprovechar el tiempo, al objeto de organizar en condiciones el nuevo curso, para evitar volver a los confinamientos y garantizar las clases presenciales en condiciones de seguridad adecuadas. Nada de eso se hizo, se dispuso en total de más de cinco meses2, limitándose la Consejería en la última Mesa Sectorial a ofrecer a los sindicatos un “acuerdo de inicio de curso”, que en la práctica era un cheque en blanco y además legitimaba sus chapuceras actuaciones, por supuesto STEA-i no lo firmó.

Al final las circunstancias de la pandemia decidirán la suerte de la educación -presencial, semipresencial o a distancia-, no una buena planificación, ni un incremento de la financiación y mayor contratación del profesorado  acorde al desafió de la actual situación de crisis de salud pública, social, institucional y económica.

1 Guía para la ventilación en las aulas  https://stea.es/stea/wp-content/uploads/2020/10/Guia-ventilacion.pdf

2 Comunicado 24/8/2020 de STEA http://stea.es/stea/presidente-lamban-sin-seguridad-no-volvemos/

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